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“Todo Mozart” tuvo al pianista Antonio Pompa Baldi

“Todo Mozart” tuvo al pianista Antonio Pompa Baldi

lavozdelnortetv 08-11-2025

En la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo ofreció una velada, en la noche del miércoles, dedicada a Wolfgang Amadeus Mozart, en el concierto “Todo Mozart”.

Antes del tributo a Mozart, habían realizado Todo Beethoven y Todo Hollywood, cada uno con excelente respaldo de público.

La noche comenzó con la Obertura de La flauta mágica, estrenada en el Theater auf der Wieden de Viena, el 30 de septiembre de 1791, por el propio Mozart, dos meses antes de su fallecimieto. Se trata de una pieza llena de filosofía, que va de antípodas a contrarios: de la luz a la oscuridad, del bien al mal, de lo nuevo a lo viejo.

Realmente es la cuarta ópera mejor valorada del mundo. Con la dirección del maestro Amaury Sánchez, la orquesta desplegó una sonoridad luminosa, evidenciando la riqueza orquestal y el simbolismo que caracterizan esta obra maestra. Fue la pieza ideal para ir subiendo la temperatura porque preparó al público para la llegada del momento más esperado de la noche: el desembaro de Pompa- Baldi.

El 23 en La mayor

El Concierto para piano y orquesta No. 23 en La mayor, interpretado por el pianista Antonio Pompa-Baldi acompañado por la Orquesta Filarmónica, había sido creado en 1786 por Wolfang Amadeus Mozart.

Ese mismo año -1786- ocurrió lo que muchos catalogan como el mayor evento en la vida de Mozart: el estreno y éxito de su ópera Las bodas de Fígaro, tanto en Viena como en Praga. Que si bien el estreno en Viena fue el 1 de mayo con ese merecido éxito inicial, obtuvo mayor popularidad en Praga, donde la ciudad le encargó otra obra debido al enorme entusiasmo producido, según los historiadores de música.

La ejecución de este concierto que mueve esos hilos tensos de la melancolía, resultó prístina y con una gran carga lírica, pero sobre todo con una demostración cabal por parte del solista invitado, un hombre dueño de una técnica impecable, de cuánto universo íntimo puede mover la música.

Al final, fue la monumental Sinfonía No. 41 en Do mayor, conocida como “Júpiter”, última creación sinfónica de Mozart y dedicada al Dios de los romanos. En esta ocasión fue cuando de veras la Orquesta Filarmónica demostró la complicidad cabal entre músicos y batuta, en la cual ofrecieron una muestra de fuerza y equilibrio.

Charles Boudelaire escribió el verso: “¡La música frecuentemente me coge como un mar!”, cuando eso ocurre, el oleaje está calmo y uno no necesita salvavidas.

La muerte anunciada por el propio Mozart

En el verano de 1791, un mecenas secreto le propuso a Mozart componer un réquiem (que es una misa católica por los difuntos). Irónicamente, Mozart, en un estado febril, le dijo que lo escribiría para sí mismo.

Wolfang Amadeus Mozart falleció en diciembre de 1791 antes de terminarlo. Tenía 35 años, casi cumplía los 36. Las circunstancias de su muerte siguen siendo un misterio.

 

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