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Humo de tercera mano, el residuo invisible del tabaco que pone en riesgo la salud en hogares y espacios cerrados

Humo de tercera mano, el residuo invisible del tabaco que pone en riesgo la salud en hogares y espacios cerrados

lavozdelnortetv 10-12-2025

El humo de tercera mano constituye un peligro silencioso vinculado directamente al consumo de tabaco en espacios cerrados. Aunque su nombre no es tan conocido como el del humo de primera o segunda mano, su impacto en la salud y en la calidad del aire resulta devastador a largo plazo. Se trata de un residuo tóxico persistente que permanece en superficies y ambientes mucho después de haber apagado el cigarrillo.

Investigaciones científicas recientes, junto con una legislación pionera en California, han puesto este riesgo en primer plano. Estos compuestos tóxicos persisten en tejidos, muebles y superficies, incrementando el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares en los no fumadores.

¿Dónde se esconde este residuo tóxico?
El profesor emérito Neal Benowitz, de la Universidad de California, San Francisco, alerta sobre la persistencia de estos compuestos nocivos en hogares, autos y otros espacios cerrados. Los químicos del humo de segunda mano penetran y se acumulan en alfombras, telas e incluso en los paneles de las paredes.

Estos contaminantes se liberan nuevamente al aire, se ingieren con el polvo doméstico o se absorben a través de la piel. El riesgo vinculado a este humo de tercera mano es considerable, dado que sus químicos son similares a los del humo de segunda mano, reconocidos por causar cáncer y enfermedades cardíacas.

Según el especialista, 26 sustancias identificadas en estos residuos figuran en la lista del Estado de California como causantes de daños reproductivos, cáncer o defectos de nacimiento.

Los Más Vulnerables: Niños y Personas con Condiciones Crónicas
 
La exposición a este residuo tóxico afecta especialmente a niños y personas vulnerables. Los niños pequeños resultan particularmente sensibles porque gatean en el suelo y llevan objetos a la boca, permitiendo que la piel absorba los contaminantes.

Las personas con sistemas inmunes deprimidos, asma, alergias y los adultos mayores también pueden ver sus síntomas agravados. Estudios realizados en animales demuestran que la exposición a este humo provoca daños en el ADN y disfunciones inmunológicas. En seres humanos, se han detectado modificaciones en proteínas sanguíneas asociadas con enfermedades cardíacas e inflamación.

Mitigación y la ley AB455 de California
Para reducir el riesgo para la salud, se recomienda iniciar con una limpieza profunda de muebles tapizados, superficies y alfombras, dependiendo del grado de contaminación. Si la contaminación es más grave, Benowitz propone retirar alfombras y muebles, e incluso, en situaciones extremas, se necesita la remodelación de espacios, lo que implica cambiar aislamientos, paredes y sistemas de aire acondicionado y calefacción.
 
California ha marcado un estándar con la reciente legislación AB455, que exige la divulgación de este riesgo en las transacciones inmobiliarias. Esta ley define el humo de tercera mano como un peligro ambiental, similar al radón o el plomo. La normativa obliga al vendedor a informar si tiene conocimiento personal de que se ha fumado o vapeado en la vivienda.

El experto señala que la concienciación y las regulaciones deben extenderse más allá de California para proteger la salud pública y favorecer espacios interiores libres de humo, especialmente en viviendas multifamiliares donde los residentes pueden ignorar la contaminación del espacio.

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